Después de una observación histórica del panorama sonoro cultural en Latinoamérica, así como en el continente africano y asiático, podemos detectar que en estas culturas, tanto en las originarias como en la nacida de la simbiósis con Europa tras la conquista colonial, existe en los cordófonos una eminente ausencia del bajo, es decir un instrumento que tenga la posibilidad sonora y en tesitura de este registro.
Ahora bien el contrabajo Europeo ha llegado a estos continentes , pero más a configurar o integrar la formación ya clásica del cuarteto, más exactamente como linea de duplicación melódica del cello, en las Orquestas Sinfónicas de tradición foránea, establecidas en las capitales y en consevatorios de tradición occidental.
 
Ha demorado bastante, es decir solo a principios del siglo XX ha ido poco a poco formando parte de la música mestiza popular, teniendo como dificultades principales:
La falta de Luthiers, los costos elevados del instrumento, la proporción grande que físicamente tiene, abastecimiento de cuerdas, falta de maestros pedagogos etc. etc...cosa, que sin duda ha ido poco a poco mejorando, especialmente en los países como Argentina, Venezuela y Brasil.

Pero si bien hoy en día muchas de estas dificultades están resueltas, la aplicación de este instrumento no ha logrado ser parte intrínsica de la música popular urbana, lógicamente con algunas exepciones. Un caso muy particular es el Guitarrón popular existente e ideado en Mexico que ha logrado establecerse, en la música típica del Charro Mexicano, pero no así en otros estilos músicales del repertorio Latinoamericano. Quizas por su especial forma de toque y particular de percutir la cuerda, que por su función más de stacatto – marcatto no satisface a otras modalidades populares de otros estilos.
A partir de los años 70 llegan a estos continentes los bajos eléctricos de la era del Rock y por sus costos, aplicación y moda van poco a poco formando parte no solamente del grupo electrónico sino también del Folklore popular urbano.
 
Lógicamente con este fundamento, de vital integridad para las obras, va tomando este instrumento una importancia para la ética auditiva y comercial. Pero es todavía de mucho “más importancia vital “; citar que después de este proceso, si bien ha mejorado el espectro acústico de la obra musical llenando y dando un sustento básico al conjunto, debemos detectar que el color de los otros instrumentos acústicos concomitantes sufren una distorción debido a la mezcla de los instrumentos acústicos como la guitarra, violin, quena, cuatro, etc con el bajo eléctrico. En el caso de su aplicación del bajo clásico o contrabajo acústico, a estos estilos musicales populares, debido a su tecnica de interpretación no ha logrado satisfacer completamente.
Es así que me nace la idea de diseñar un instrumento que sea facil de tocar, que tenga el registro, tamaño idoneo y que su fabricación y aplicación sea inmediata; es decir sin mucha dificultad, dependencia y más que todo que tenga esa sonoridad cálida y expresiva como casí todos de los instrumentos de cuerdas de madera y al mismo tiempo homogéneo a sus conformantes como ser la guitarra, el charango, el cuatro, el ukulele etc.  Es decir que se amalgamen sonoricamente y en color.

 
Las cuerdas aplicadas son de nylon para la redondes cálida de su timbre. La guitarra contrabajo que aquí les presento nace en su 1ra versión el 1998 en La Paz-Bolivia. Tardó 6 años posteriores para su fase de experimentación, en la cual realizé bastantes reajustes en la caja y forma hasta que recién en la 4ta versión (2004), que es la que expongo (en fotografía) y ejemplos de audio aquí en la página, satisface toda la búsqueda sonora, siendo así su aplicación sonora a cualquier estilo musical mundial.
El diseño del corpus del instrumento esta adaptado a todo interprete de la guitarra normal, tiene en tesitura la misma que la guitarra, pero suena una octava baja. Siendo inclusive posible su afinación todavía una cuarta o quinta mas baja como un Sub-contabajo.


Tiene 6 cuerdas afinadas

Mi-La- Re- Sol -Si -Mi.


Y tambien posible en su región de sub-contrabajo guitarra
Si-Mi-LA-RE-Fa#-Si
LA-RE-SOL-DO-MI-LA.
 
No lleva traste para su mejor pulsación y ligadura de las notas. Evita así el ruido que produce las cuerdas de vibración baja que al tocar con los puentes produce demasiado ruido en perjuicio de lo musical. Los trastes de división del diapasón son solo para una orientación óptica para facilitar la interpretación y afinación. Estas lineas de división del diapasón están calculadas para tocar siempre al medio de las divisiones, como si tuviera trastes de metal y no en las lineas. Así se facilita todavía mucho más su interpretación, ya que por la costumbre con la guitarra tradicional se pisa al medio de los trastes. Con el diapasón sin trastes se puede lograr la “afinación cromática natural” igual al violín o cello.
Los glissando y ligados sin interrupción acústica de trastes metálicos. Para este efecto lleva la división del diapasón, un sistema de compensación de distancias.
 
Su registro de tesitura cubre tres octavas y media,  igual al de la guitarra. Su notación puede ser en clave de Fa (suena una octava baja de la escritura) o en clave de Sol (suena dos octavas abajo de la escritura).